A password will be e-mailed to you.

Quizá a los Nikkeis nos hayan preguntado más de una vez, ¿Que se siente hablar dos idiomas?

Por mucho tiempo yo no supe cómo contestar esta pregunta. Pero últimamente he encontrado mi propia respuesta: es como cambiar en un instante de sistema operativo; es como apagar “windows”, iniciar “Mac” y utilizar una aplicación y volver a “Windows” en un sólo instante. Todos sabemos que a las computadoras personles actuales esto les exigire muchísima capacidad y no es algo que puedan a hacer en un mismo momento, empezando porque un solo sistema operativo tarda varios segundos en iniciar.

Creo que la gente suele asociar un idioma con aprender vocabulario, pero más bien debe concebirse como todo un sistema operativo que consta de una gran variedad de aplicaciones, incluyendo las gesticulaciones, las pautas de conducta y cordialidad, las tradiciones culturales, etc, etc. Por ejemplo, podemos imaginar a un Nikkei hablando por telefono en español en voz muy alta, moviendo las manos y haciendo gestos, pero después esta misma persona al hablar por teléfono en japonés, lo hará con voz muy baja y quizá haciendo ovaciones con la cabeza a quien está del otro lado. Es decir, que una persona bilingüe tiene dos sistemas operativos, e incluso puede reaccionar diferente cuando está habando español y cuando habla japonés, dado que las pautas de conducta en los dos idiomas son diferentes.

Actividades como la traduccion y la interpretacion de idiomas exigen este esfuerzo mental de ir y venir entre dos sistemas operativos. Pero más allá de lo que pasa dentro de la mente de una persona bilingüe, creo que se trata del esfuerzo mental que deberá de hacer cualquier persona que realmente quiera entender a otro país, otra cultura, otra religión, etc. Mucha gente rehuye a este esfuerzo, y en su lugar califica a quienes no comprende con prejuicios y simplismos. Por ello, creo que una de las misiones de los Nikkei, es fomentar la comprensión entre las diversas culturas, no simplificando las cosas sino invitando a hacer un esfuerzo a los demás para entender la complejidad y la riqueza que hay detrás.